Los educadores, los comicios del 6 de diciembre, la coyuntura en los servicios básicos, han sido temas principales en los últimos meses, ya casi no se habla del nuevo coronavirus.
Pero uno que da mucho de qué hablar, es el de los docentes, ellos protestan para exigir un mejor ingreso monetario y, así lo han manifestado en toda Venezuela.
El gremio de docentes reclama mejores salarios ante una economía que está devastada por la crisis a la que está sometida el país venezolano. Por su parte, el Gobierno nacional hace saber que se debe por las sanciones impuestas por el imperio de los Estados Unidos.
No obstante, el menos favorecido en esta disputa, ha sido el deltano de a pie, ese que todos los días intenta ingeniársela para alimentar a sus pequeños, hasta dejar de comer para que lo hagan los suyos.
Se trata de un ingreso monetario al que ellos llaman “salarios de hambre”.
Algunas maestras relatan que les ha sucedido que se levantan y no tienen comida en su despensa, por lo que deciden acudir a un familiar para poder alimentar sus hijos, incluso, hasta dejar de comer para que lo hagan ellos,
A veces un día, a veces más.
Este diciembre pinta para el olvido, entre elecciones, pandemia, hambre, los tan cuestionados servicios, y una serie de problemas que entristece los rostros de los educadores.
Sin embargo, llegará diciembre, y como dicen por ahí, «amanecerá y veremos».

