Joseph Palacios: Las consecuencias de que el venezolano viva deprimido tiene su origen en la desesperanza aprendida

Recientes estudios sociales han puesto en evidencia la situación emocional que tiene un buen número de ciudadanos en Venezuela.

Si bien es cierto que la depresión tiene su raíz en un desequilibrio bioquímico del cerebro, la crisis económica, social y política acentúan las características.

Para hablar sobre este tema, toma la palabra el sicólogo Joseph Palacios. Y a la pregunta sobre el estado anímico y emocional del venezolano comenta:

“El venezolano vive deprimido porque desde hace años está experimentado las condiciones que definen el concepto de desesperanza aprendida, ampliamente estudiado desde la psicología social en Venezuela, en línea general produce un gran malestar psicológico donde aparece la conocida visión de túnel que no le permite al individuo verle salida a la situación adversa (crisis) que vive”.

“La ansiedad en este caso está más  relacionada a la supresión de la calidad de vida, y la preocupación aversiva por el futuro y por resolver las condiciones en las que se desea afrontar el mismo. La sensación de inseguridad social y la violencia han generado cuadros significativos de paranoia en unos casos como trastorno de personalidad y en otros solo como rasgo, que se fundamenta en el aprendizaje social de la violencia bien descrito por Alberth Bandura, donde de forma directa e indirecta todos hemos sido víctimas de violencia, en Venezuela mayormente por la conflictividad social debido a la violencia y polarización política, el aumento de conductas antisociales manifiestas o no a través de la comisión de hechos punibles, que aunado a la gran impunidad y corrupción socavan el bienestar individual y colectivo”, aseguró Palacios.

“Son diversas y multifactoriales las razones por las cuales el venezolano, que a pesar de todo ha demostrado ser resiliente, puede presentar cuadros psicológicos de desajuste psicosocioemocional. Al respecto se recomienda que ante la presencia de la sintomatología se busque ayuda profesional en las áreas de la psicología y la psiquiatría para la prevención y/o tratamiento  a tiempo de cualquier alteración y/o trastorno mental o del comportamiento”, recomendó el especialista.

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