Ramón Mejías: El deportista deltano que le ganó una dura batalla a la muerte

Tucupita.- Que las hazañas del deporte deltano se reconozcan en la actualidad son fruto de un arduo trabajo que ha requerido varios años. A sus 55 años, la figura de Ramón Mejías, se sigue agrandando con el paso del tiempo.

Durante la época de su reinado fue considerado uno de los mejores atletas súper completos del estado Delta Amacuro, sus grandes logros lo exaltan al salón de la fama del deporte regional.

Su carrera en el fútbol fue memorable, es la mejor muestra de su envidiable palmarés, pero también tiene registrado su nombre como uno de los grandes basquetbolìsta, nacido en la tierra del agua, cuna del warao.

Cordial y alegre en su trato, Ramón Mejías, el de Delfín Mendoza, habló con orgullo de su labor como deportista, y destacó que, aunque las medallas, los trofeos, y reconocimientos son importantes, su mayor satisfacción fue vencer gracias a su fortaleza un accidente cerebro vascular (ACV).

No es su sueño de lograr vencer los obstáculos de la vida; es el compromiso de hacer cada cosa que sea necesaria para alcanzar la victoria. Ramón, escribió su propia historia dando un claro ejemplo de cómo superar a esta terrible enfermedad, definida como la cuarta causa de muerte en Venezuela.

¿Cómo inicia la trayectoria deportiva de Ramón Mejías?

RM: Freicer te doy las gracias por la entrevista. Mi vida en el deporte comenzó a los ochos años en el Parque Tucupita II y la cancha Manzur Zorrilla. Recuerdo que comencé jugando voleibol; pero tuve que dejar este deporte como segunda opción porque me parecía que el balón era muy liviano.

Luego me incliné por el fútbol, representando al estado Delta Amacuro, en muchos campeonatos nacionales, y destacándome con el Deportivo Galicia, en la segunda división del balompié criollo.

Cuando joven también tuve la dicha de jugar béisbol; me pusieron a cubrir de catcher; pero el deporte que me dio muchas alegrías fue el baloncesto; una disciplina deportiva donde logré buenas proezas.

¿Háblanos de tu travesía por el futbol?

RM: en el fútbol deltano tengo muchas anécdotas, siempre recuerdo las veces que compartir con Totuyo Martínez, Joel Marcano, Moisés Pérez, Freddy Flores, Orángel Flores, Pura Pinta, “el loco” Eduardo, los Lacourt, son tantos los muchachos muy buenos, por cierto, que le dieron una gran importancia a este deporte en la década de los 80.

Aquí se jugaba fútbol en el Tucupita II, en un área donde queda ahorita el auditorio Oriwakanoko, en el estadio San Rafael, en otro espacio por los lados del gimnasio. En el “Látigo” Chávez, Cabruja inauguró un campeonato nacional menor, era una liga donde participaron 14 entidades.

¿Qué recuerdas de tu experiencia con el Galicia?

RM: fue una vez que seleccionaron a varios deltanos: Moisés, Joel, Lacourth, y mi persona, para probarnos en Caracas. La vez que jugué fue en segunda división y el entrenador era Lino Alonso.

Don Lino fue una persona muy admirada por mi persona, siempre me aconseja que era muy buen delantero por la derecha y tenía el talento para llegar lejos.

La vez que jugué con el profe Lino fue en segunda división ante el Marítimo y otro equipo que jugaba en Caracas; pero para esa época todo era distinto no sentía ese respaldo de tener a los tuyos cerca.

Creo que me dio “mamitis”, ese deseo de ver a mi mama y a mi familia, por eso me regresé a Tucupita, dijo entre risas Ramón.

¿El histórico empate frente a la vinotinto?

RM: esa historia es muy buena. Fue el momento cuando Cabruja mandó a Tucupita a el profesor Johnny “El Loco” Escalona, para impulsar nuestro fútbol.

Siempre el Delta ha dado buenos jugadores, se escogió un gran equipazo para ir a una gira por Caracas; allá nos medimos a una selección nacional, no recuerdo que categoría era, sé que el partido quedó 2-2.

Me dio mucha risa ese juego, el entrenador de aquella selección estaba bravísimo; solo se escuchaba “Pena le debería dar, se dejaron empatar con un equipo de Tucupita”, afirmó el gran Mejías.

Después fuimos a jugar contra una selección de Miranda, y le ganamos 2-1. En ese duelo fue que conocimos a Freddy Flores, quien jugaba para ese equipo.

¿Los mejores partidos que recuerdas?

RM: son muchos los partidos, pero los que más me llamaron la atención fue la vez que hice molestar a Las Africanas en el fútbol salón, les hice seis goles.

¿Cuál fue esa fortaleza que tuviste para recuperarte de ese ACV?

RM: gracias a que fui deportista tuve esa fortaleza para ganarle esa batalla a la muerte. Mentalmente, decía entre mí que, sí podía, te vas a curar, te vas a curar Ramón. Sí voy a caminar sí voy a caminar; y aquí estoy gracias a Dios.   

¿Qué opinas de esa mina de jugadores que tenemos?

RM: tenemos una buena referencia “Darwin Machis”, y otros que tienen los argumentos fundamentales para llegar a la cima de este deporte. Siempre ha sido así en Tucupita tenemos el material humano; solo nos faltan las infraestructuras deportivas.

¿El llamado de Ramón Mejías al gobierno regional?

RM: trecientas veces lo digo no me parece lo que hicieron en el Tucupita II, la obra tiene detalles graves, esas aceras cerca de las limitaciones de la cancha es un peligro para los jugadores. Otros estadios necesitan limpieza para atacar el ocio estos espacios deben activarse.

¿Qué mensaje le darías a la juventud en estos momentos?

RM: vivimos un momento difícil con lo de la pandemia, pero hay que seguir luchando con mucha inteligencia. Amen a su gente y a su tierra y jamás le dé la espalda a la historia. Tengan conciencia y sentido de responsabilidad en el trabajo y frente a los problemas y conflictos que afectan a la sociedad. Hacer deporte es mantener una vida saludable.

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