La Asamblea General de la ONU, ante el aumento del flujo migratorio proclamó el 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, celebrándose así desde el 2001; con el fin de lograr una cohesión social en cada una de las personas que tomaron la decisión de cambiar de país por cualquier razón.
Uno de los principales motivos de las migraciones, es buscar una mejor calidad de vida, por lo cual, cuando no existen las condiciones necesarias para subsistir, ésta se intensifica. Un ejemplo claro ante el mundo es el proceso migratorio que se desarrolla actualmente en Venezuela a los países como: Colombia, Brasil Trinidad y Tobago, Perú, Ecuador y Chile; siendo estás regiones las que más acogida dan a los venezolanos en sus territorios.
Por su parte, la ONU estima que más de 5 millones de venezolanos salieron de su país desde 2015 forzados por la aguda crisis que enfrenta esta nación. Algunas de las causas están ligadas a la falta de alimentos, la inseguridad, así como también la falta de medicinas y servicios básicos.
Aunque para algunas personas la migración suele ser un experiencia positiva, en muchos otros casos resulta ser ser más evidente la falta de protección y buen trato basando en los derechos humanos. Está situación deja en evidencia que muchos individuos no tienen acceso a los derechos fundamentales como la educación y a la salud, suele estar vinculado a las leyes y prácticas discriminatorias y actitudes xenófobas en su contra.
En los últimos tiempos hemos evidenciado tratos crueles e inhumanos hacía nuestros hermanos venezolanos, muchos de los cuales han perdido sus vidas en un intento por mejorar su calidad de vida. El mundo calla ante estos hechos, un ejemplo palpable de lo ocurrido es el saldo de los fallecidos en el naufragio del bote con migrantes venezolanos ocurrido el pasado 6 de diciembre con 30 personas entre Güiria (Sucre noroeste de Venezuela) y la isla Trinidad y Tobago, hallando los cuerpos de 23 personas, hasta el momento se desconoce alguna versión de lo ocurrido.
En el paso Venezuela acogió a miles de persona refugiadas, abriendo sus fronteras como un gesto de solidaridad, brindando muchas oportunidades.
Hoy, diversos países fomentan la flexibilización de políticas migratorias para la atención a esta población, mientras que otros las endurecen. Está fecha debe ser importante para promover el buen trato y la lucha por los derechos humanos de cada individuo, que por alguna razón decidió partir hacia otros espacios en busca de un mejor vivir; ninguna persona está obligada a recibir tratos crueles e indiferencia social, independientemente de la condición en que se encuentre.
Hoy les toca a los venezolanos, mañana quién sabe…

